Esta vivienda con toques claramente mediterráneos se encuentra en el corazón de la Mancha, una vivienda que vuelve a los orígenes de la arquitectura vernácula. Una vivienda que mezcla técnicas nuevas, como es la placa prefabricada para hacer los forjados, con los materiales de antaño, la piedra de mampostería y el mortero. La teja plana alicantina parda nos hacer recordar aquellas viviendas mediterráneas de los pueblos de nueva colonización.
Este oasis -así catalogado por los propietarios- de unos 160m2 se desarrolla en una parcela estrecha y alargada; en la cual todas las estancias tienen ventilación y luz natural, por lo que se realizan diferentes patios para ello.
La elección y colocación de los materiales se realiza con gran mimo, desde las piedras de fachada, hasta las cubiertas, con un solo agua, dando a la vivienda la
imagen deseada en cada lugar, faldón de cubierta a calle -cómo la normativa dicta- y cubierta plana a el patio interior.